Ayer fui a Caracol TV para asistir a la presentación de la película Satanás. Era mi deber asistir pues debía ver la cinta para planear una interactividad en televisión.
Había leído el libro de Mario Mendoza sobre el que se basa la película y estaba curioso por conocer como habían llevado a la imagen, un texto que aunque pobre en los diálogos, es bastante entretenido y recoge uno de los tantos oscuros capítulos de la violencia en Colombia, la masacre del restaurante Pozzeto.
Antes de comenzar la película Paula Jaramillo, la promotora de la película, nos advirtió que podía ser un poco fuerte y que la comisión reguladora de cine la había clasificado para mayores de 18 años, decisión que ellos (los productores) apelaron, logrando bajar la clasificación a mayores de 15.
La película terminó y yo estaba pegado a mi asiento, sin siquiera haber notado que no estaba respirando. Y como preguntaron nuestra opinión de la película y todos los demás asistentes permanecieron pasmados, aproveché para preguntarles, qué los hizo cambiarle la clasificación a esa película, y si eran conscientes de que un niño no estaba preparado para ver lo que vi.
Parecía que hubiese cometido un gran pecado, uno a uno empezaron a dar sus sosas explicaciones que iban desde la trillada: debemos mostrar la realidad del país, hasta: el libro Satanás es un libro de culto en los colegios.
Escuché explicaciones cientos, y mientras el tiempo transcurría, se iban aumentando mis ganas de llorar, porque aún no entiendo en qué beneficia a un niño de quince años ver, de la forma más cruda, la violación de una mujer en una mesa de taller, o como una mujer que ha matado a sus tres hijos para librarlos del hambre, se acurruca desnuda para orinar y mientras tanto lee la Biblia para luego arrancar una página con la que se limpia su vagina y luego mete el papel húmedo en su boca. Que alguien me explique el bien que le trae a un niño de quince ver a un sacerdote pateando un pordiosero, ver a un hombre dándole un tiro en la cabeza a su madre.
Y se que es arte, y que tal vez sea una de las películas colombianas mejor logradas de los últimos tiempos, se que la película ya ha comenzado a ganar premios y que será un éxito de taquilla, se también que hay más de uno que duerme tranquilo cada noche pensando que la labor del arte es plasmar emociones y creatividad, y la labor de los medios es informar y mostrar la realidad, pero nadie se pregunta que tan responsable es de lo que está pasando afuera.
Al terminar la reunión me di cuenta que prevaleció la razón de gente muy poco razonable, mucho menos responsable. Prevaleció la intención por recaudar mucho dinero a costa de la curiosidad de los niños, personitas que pasarán días tratando de asimilar lo que una película muy bien hecha les mostró. Preguntándose si es verdad que éste mundo está tan podrido, y yo los entiendo, porque luego de ver la clase de gente que controla los medios de comunicación del país pienso igual, éste mundo si que está podrido.
30 mayo, 2007
04 mayo, 2007
Una de las consecuencias de la mezcla de culturas
Es una lástima que éste video no tenga sonido, pero aquí está Moran, su hermana Or y su mamá Adie bailando una canción de Bacilos:
Haz clic en el link para ver el video:
http://www.youtube.com/watch?v=FboYf5d3wf4
Haz clic en el link para ver el video:
http://www.youtube.com/watch?v=FboYf5d3wf4
18 abril, 2007
22 enero, 2007
Videos y Más Videos
Continuando con la publicación de los videos inéditos de La Langosta:
Soledad: A veces vamos así, como éste animal. Yendo hacia algún lugar del que no sabemos el nombre. Solos como un perro.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=O4FwX89lHMA
Ballenas: El video de una de las más grandiosas experiencias del viaje.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=VNsYXs3a_dc
Moran: Un corto video, persiguiendo a Moran por el bosque.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=RsTT7zXFUzs
Soledad: A veces vamos así, como éste animal. Yendo hacia algún lugar del que no sabemos el nombre. Solos como un perro.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=O4FwX89lHMA
Ballenas: El video de una de las más grandiosas experiencias del viaje.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=VNsYXs3a_dc
Moran: Un corto video, persiguiendo a Moran por el bosque.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=RsTT7zXFUzs
19 enero, 2007
En el TOP
Los siguientes 2 videos están entre el TOP de los mejores videos del viaje:
Celos: Para los que les fascina criticar las relaciones amorosas de los demás, o para los que les gusta creer en lo imposible. Aquí les dejo éstas imágenes captadas en el parque central de Misahualli, en la selva ecuatoriana.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=pxzV4nKLXBA
Miedo: En un pueblito de Ecuador hay niños que tienen su propio parque de diversiones, tan peligrosamente divertido que no se si reir o llorar.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=9KBxQA9_h38
Celos: Para los que les fascina criticar las relaciones amorosas de los demás, o para los que les gusta creer en lo imposible. Aquí les dejo éstas imágenes captadas en el parque central de Misahualli, en la selva ecuatoriana.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=pxzV4nKLXBA
Miedo: En un pueblito de Ecuador hay niños que tienen su propio parque de diversiones, tan peligrosamente divertido que no se si reir o llorar.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=9KBxQA9_h38
15 enero, 2007
Más Videos. Recomiendo el del Angel.
Angel:
En una calle de San Telmo hay un angel que se escucha en las calles. Cuando la ví sólo se me ocurrió frotarme los ojos para comprobar si lo que estaba presenciando era cierto.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=yObkefNfFlQ
Iguazú:
Las cataratas de Iguazú, sencillamente impresionantes.`
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=PqqF10OEHus
Garganta del Diablo:
Esta es la garganta del Diablo, que gargantica...
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=qyXwfGmuoig
En una calle de San Telmo hay un angel que se escucha en las calles. Cuando la ví sólo se me ocurrió frotarme los ojos para comprobar si lo que estaba presenciando era cierto.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=yObkefNfFlQ
Iguazú:
Las cataratas de Iguazú, sencillamente impresionantes.`
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=PqqF10OEHus
Garganta del Diablo:
Esta es la garganta del Diablo, que gargantica...
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=qyXwfGmuoig
12 enero, 2007
Los Videos Inéditos de La Langosta
Amanecer en el Salar: Disfruta de unos segundos de amanecer en uno de los paraísos de la tierra.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=PUDuay9c_XU
La Vida: en un pueblo perdido de Bolivia, San Ignacio de los Moxos, las personas tienen extrañas maneras de matar el tiempo.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=X1A8K6aA4eY
Marte: Quien dijo que para caminar sobre Marte había que salir de la tierra.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=odlRcQzkFZc
Muy pronto más videos inéditos de La Langosta.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=PUDuay9c_XU
La Vida: en un pueblo perdido de Bolivia, San Ignacio de los Moxos, las personas tienen extrañas maneras de matar el tiempo.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=X1A8K6aA4eY
Marte: Quien dijo que para caminar sobre Marte había que salir de la tierra.
Haz clic aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=odlRcQzkFZc
Muy pronto más videos inéditos de La Langosta.
04 enero, 2007
Colombia
Los días de la Langosta terminaron. Ahora estoy trabajando para una empresa de comunicaciones generando ideas.
Me fui de Bariloche dejando a Moran y llevando conmigo la duda de estar haciendo lo correcto, una propuesta de trabajo se había concretado luego de varias semanas de negociación y era tiempo de regresar.
Muchas veces me pregunté si dejar mi viaje por un nuevo trabajo era darle la espalda a lo que había aprendido en el Tour de la Langosta. Pensaba en todo eso que me había hecho volar, en lo abiertos que estaban mis ojos, en la idea de libertad que había construido. Y de pronto me di cuenta que el volver era la gran prueba de fuego para mi aprendizaje. Era tiempo de comprobar si todo eso de lo que hablaba en el blog era cierto. Si esos nuevos paisajes que descubrí al lado de nuevos amigos, la falta de horarios y la inmensa sensación de vivir el presente se quedarían conmigo para siempre.
No fue fácil tomar la decisión.
Llegué a Bogotá en secreto y viajé hacia San Antonio al día siguiente para darle la sorpresa a mi familia. Me recibió un paisaje verde y nublado, una tierra que extrañaba y mi mamá con lágrimas.
Era extraño volver, abrazar a mi hermana, a mis padres y abuelos. Tal vez no había pasado tanto tiempo, tal vez había vivido muchas cosas.
A los 3 días de regresar Moran me escribió para decirme que quería venir a Colombia, hicimos los arreglos y se apareció en el aeropuerto de Bogotá el 25 de diciembre. Ahora vivimos juntos.
Trato de aferrarme a todo lo que aprendí. Cuando salgo a almorzar al medio día, trato de guardar un espacio para sentarme un rato en la banca de un pequeño parque que hay cerca. Estoy comiendo más despacio y hago lo posible por salir temprano de la oficina.
Ya no me preocupan tantas cosas y cuando siento que el estrés me invade me pongo a ver las fotos de mi viaje. A recordar que la vida es sencilla.
Algunas personas me han preguntado qué aprendí.
Y tal vez no importa tanto lo que aprendí sino lo que viví. Porque lo que aprendí tal vez se me olvide mañana, pero lo que viví es eterno.
Me fui de Bariloche dejando a Moran y llevando conmigo la duda de estar haciendo lo correcto, una propuesta de trabajo se había concretado luego de varias semanas de negociación y era tiempo de regresar.
Muchas veces me pregunté si dejar mi viaje por un nuevo trabajo era darle la espalda a lo que había aprendido en el Tour de la Langosta. Pensaba en todo eso que me había hecho volar, en lo abiertos que estaban mis ojos, en la idea de libertad que había construido. Y de pronto me di cuenta que el volver era la gran prueba de fuego para mi aprendizaje. Era tiempo de comprobar si todo eso de lo que hablaba en el blog era cierto. Si esos nuevos paisajes que descubrí al lado de nuevos amigos, la falta de horarios y la inmensa sensación de vivir el presente se quedarían conmigo para siempre.
No fue fácil tomar la decisión.
Llegué a Bogotá en secreto y viajé hacia San Antonio al día siguiente para darle la sorpresa a mi familia. Me recibió un paisaje verde y nublado, una tierra que extrañaba y mi mamá con lágrimas.
Era extraño volver, abrazar a mi hermana, a mis padres y abuelos. Tal vez no había pasado tanto tiempo, tal vez había vivido muchas cosas.
A los 3 días de regresar Moran me escribió para decirme que quería venir a Colombia, hicimos los arreglos y se apareció en el aeropuerto de Bogotá el 25 de diciembre. Ahora vivimos juntos.
Trato de aferrarme a todo lo que aprendí. Cuando salgo a almorzar al medio día, trato de guardar un espacio para sentarme un rato en la banca de un pequeño parque que hay cerca. Estoy comiendo más despacio y hago lo posible por salir temprano de la oficina.
Ya no me preocupan tantas cosas y cuando siento que el estrés me invade me pongo a ver las fotos de mi viaje. A recordar que la vida es sencilla.
Algunas personas me han preguntado qué aprendí.
Y tal vez no importa tanto lo que aprendí sino lo que viví. Porque lo que aprendí tal vez se me olvide mañana, pero lo que viví es eterno.
El día que llegué me recibió mi amiga Ariadna en su apartamento.
Aquí con mi familia unos minutos después de aparecer.
El paisaje de San Antonio. Y Moran cuando lo vió me preguntó que yo que andaba haciendo por Suramérica.
Aquí con Moran en San Antonio. Ella es mi vínculo con el Tour de la Langosta. Con ella a mi lado es como si mi viaje no hubiera terminado. En su tiempo libre le gusta pintar hadas.
03 enero, 2007
Otras fotos de sueño en Bariloche
Bariloche, ¿qué puede pasar en 7 días?
Casi siempre las historias de amor embellecen los escenarios. Tal vez sea el caso de Bariloche, pero también puede ser que el escenario es hermoso por sí mismo. Lagos que se mecen al vaivén del viento, rocas que se asoman en la claridad del agua, montañas que emergen en el horizonte con su cabeza untada de nieve, arbustos amarillos que rompen azules y verdes, duendes escurridizos que engañan al corazón y protegen el alma de los árboles, caminos escondidos y paraísos de chocolate. Todo se junta en Bariloche para erigir un espacio que bien podría ser el reino del amor, sobre todo cuando lo compartes con alguien que te gusta.
Los días en verano se terminan a las 10 de la noche, debe ser que Dios le otorga a estos sitios más tiempo para recordarnos que existe lo eterno. Construimos con Moran una rutina sencilla. Nos levantábamos a las 9 o 10 de la mañana, desayunábamos cereal y bananos, elegíamos un nuevo lugar para caminar algunas horas, regresábamos en bus al centro y almorzábamos bife chorizo o ensaladas. Luego íbamos al supermercado y regresábamos a nuestra cabaña para beber un poco de vino y extendernos en largas conversaciones sin sentido.
El tiempo se fue rápido. Yo sabía que debía regresar para cumplir un compromiso de trabajo y ella sabía que sería imposible seguirme. Nuestro amor había tenido un nacimiento repentino pero tenía un final escrito. Menos mal que hay historias a las que les puedes cambiar el final.
Los últimos pasos, los más profundos
Decidí guardar las últimas actualizaciónes para los que aún se animaran a revisar éste espacio donde dejé algo de lo que soy, y que seguramente se desvanecerá de la misma forma en que cambiaré el disfraz que ahora llevo. Ocurrió que de Iguazú fui a Rosario para conocer la tierra de Fito Paez, y de allí fui a Buenos Aires para conocer la tierra del amor.Algunas veces nos preguntamos por qué se nos rompe el corazón, por qué los buses de la vida nos llevan por caminos que no comprendemos. Es sólo porque no conocemos el fin de la historia, es sólo porque ignoramos lo que Dios guarda para nosotros.
Conocí a Moran en Potosí luego de esperar por varios días a mi amigo Nadav. Ella lo acompañaba y se habían conocido casualmente en Cochabamba debido a una manifestación que desvió el bus de Moran y la hizo regresar perdiendo horas de viaje.La vi por primera vez sobre una cama escribiendo su diario, no me determinó y yo ya tenía el corazón duro como plomo, indiferente.Al día siguiente le ayudé a abrir un candado sin llave, hablamos un poco de lentes de contacto y enfermedades visuales, nada especial, nada de nada.Viajamos al Salar de Uyuni y todo se limitó a unas cuantas palabras, montajes fotográficos, figuritas de plastilina, roces disimulados de nuestras piernas sentados uno al lado del otro, conversaciones aburridas y algo de Beatles y Bacilos. No nos dimos cuenta, pero algo quedó entonces en el rincón del corazón de cada uno, algo se fue acumulando en esos espacios vacíos que abre la soledad y el paso del tiempo.
Cuando cruzamos la frontera y viajamos hacia Salta en Argentina algunas cosas cambiaron. Ella y sus conversaciones inteligentes y desafiantes me empujaron hacia un abismo, y yo con caritas de icopor en vasos de tinto la hice abrir las puertas de su corazón. En Salta compartimos unos días pero la falta de ocasiones y la multitud de gente a nuestro alrededor hizo que desistiéramos de algo con pocas esperanzas de existir. Ocurrió que siete días después coincidimos en Buenos Aires. Salimos para compartir una cerveza, dudas, miedos, bailes y una banca en un parque bajo una sorpresiva lluvia de verano a las 2 de la mañana. Fue entonces cuando rompimos las barreras y nos dejamos llevar por eso que nace sin sembrarlo, por eso que te aplasta cuando menos lo esperas.No había mucho que decir.
Al día siguiente partimos en la tarde para Bariloche en 7 días que sirvieron para comprobar que lo repentino existe, que el tiempo no es necesario y que asumir riesgos siempre es bien recompensado.
Aquí están Moran y su prima Tal, chismoseando-

Aquí estoy al lado de Moran, dando los primeros pasos.

Aquí los 3, perdidos en San Telmo.

Aquí está Felipe y su novia, que ahora es su esposa. Nuevamente la vida da vueltas y nos lleva a estar cerca de personas que pasaron por nuestra vida marcándola y haciéndola mas alegre.
Hace mas de tres años Felipe partió de Colombia para organizarse en Buenos Aires y me ofreció un lugar en su hogar. Nunca pensé que podría volver a compartir momentos con él. Pero la vida no para de girar.

Estos son los hijos de Felipe y Victoria.
Conocí a Moran en Potosí luego de esperar por varios días a mi amigo Nadav. Ella lo acompañaba y se habían conocido casualmente en Cochabamba debido a una manifestación que desvió el bus de Moran y la hizo regresar perdiendo horas de viaje.La vi por primera vez sobre una cama escribiendo su diario, no me determinó y yo ya tenía el corazón duro como plomo, indiferente.Al día siguiente le ayudé a abrir un candado sin llave, hablamos un poco de lentes de contacto y enfermedades visuales, nada especial, nada de nada.Viajamos al Salar de Uyuni y todo se limitó a unas cuantas palabras, montajes fotográficos, figuritas de plastilina, roces disimulados de nuestras piernas sentados uno al lado del otro, conversaciones aburridas y algo de Beatles y Bacilos. No nos dimos cuenta, pero algo quedó entonces en el rincón del corazón de cada uno, algo se fue acumulando en esos espacios vacíos que abre la soledad y el paso del tiempo.
Cuando cruzamos la frontera y viajamos hacia Salta en Argentina algunas cosas cambiaron. Ella y sus conversaciones inteligentes y desafiantes me empujaron hacia un abismo, y yo con caritas de icopor en vasos de tinto la hice abrir las puertas de su corazón. En Salta compartimos unos días pero la falta de ocasiones y la multitud de gente a nuestro alrededor hizo que desistiéramos de algo con pocas esperanzas de existir. Ocurrió que siete días después coincidimos en Buenos Aires. Salimos para compartir una cerveza, dudas, miedos, bailes y una banca en un parque bajo una sorpresiva lluvia de verano a las 2 de la mañana. Fue entonces cuando rompimos las barreras y nos dejamos llevar por eso que nace sin sembrarlo, por eso que te aplasta cuando menos lo esperas.No había mucho que decir.
Al día siguiente partimos en la tarde para Bariloche en 7 días que sirvieron para comprobar que lo repentino existe, que el tiempo no es necesario y que asumir riesgos siempre es bien recompensado.
Aquí están Moran y su prima Tal, chismoseando-
Aquí estoy al lado de Moran, dando los primeros pasos.
Aquí los 3, perdidos en San Telmo.

Aquí está Felipe y su novia, que ahora es su esposa. Nuevamente la vida da vueltas y nos lleva a estar cerca de personas que pasaron por nuestra vida marcándola y haciéndola mas alegre.
Hace mas de tres años Felipe partió de Colombia para organizarse en Buenos Aires y me ofreció un lugar en su hogar. Nunca pensé que podría volver a compartir momentos con él. Pero la vida no para de girar.
Estos son los hijos de Felipe y Victoria.
16 diciembre, 2006
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